10 Beneficios del Piel con Piel INMEDIATO.

Maternando Piel con Piel
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Los estudios de Nils Bergman nos hacen ver la importancia del cuidado de los primeros 1000 minutos de vida del bebé, aproximadamente el primer día, van a ser cruciales para el sano desarrollo del bebé en multitud de aspectos, tanto a nivel físico, como emocional y social, teniendo implicaciones para el resto de su vida. Además favorecerá no solo al bebé, sino que tendrán implicaciones muy positivas en la biología de la madre, alcanzando una maternidad mucho más fluida y tranquila. ¿Y cuál es la clave de todo esto? El Piel con Piel.

Tal y como nos dice la OMS, el contacto piel con piel consiste en colocar al bebé desnudo boca abajo sobre el torso también desnudo de la madre.

Lo ideal es hacerlo inmediatamente tras el nacimiento, de hecho las recomendaciones de la OMS son mantener en todo caso el contacto piel con piel del recién nacido con su madre, incluso cuando hablamos de un bebé de bajo peso o prematuro, siendo la separación de ambos una excepción que solo tendrá lugar en caso de encontrarse causa médica que lo justifique, en estos casos, el bebé será puesto en contacto piel con piel lo antes posible. El contacto piel con piel será beneficioso SIEMPRE, incluso habiendo pasado algunas horas, aún así cuanto antes mejor y cuanto más mejor. En la mayoría de las ocasiones se les cubre con toallas calientes para mantener a mamá y bebé calentitos, también se puede colocar un gorrito al bebé.

El contacto Piel con Piel es el mejor regalo que podemos hacerle a nuestro bebé nada más nacer. Es la manera más respetuosa, placentera y amorosa de darle la bienvenida. Damos así a nuestro bebé la oportunidad de seguir su naturaleza y dejarse guiar por sus propios instintos, estará en el ambiente en el que espera estar tras nacer, sobre el cuerpo de su madre. Favorecemos así numerosos procesos biológicos tanto en nuestro bebé como en nosotras mismas. Ayudará a conseguir un puerperio saludable, facilitando el vínculo afectivo entre madre y bebé, la lactancia materna y la conducta maternal. 

Además, será sobre tu cálida piel el lugar donde tu bebé se encuentre lo suficientemente cerca como para mirarte a los ojos y verte con nitidez. Esta es la definición más perfecta de amor a primera vista. Una mirada que será la culpable de que quedes enamorada y prendada de tu bebé para el resto de vuestras vidas. 

  1. Favorece la lactancia materna. Las madres que hacen piel con piel con su bebé tras el nacimiento tienen mayor probabilidad de tener una lactancia exitosa. Consiguen dar el pecho durante más tiempo y con mayor facilidad, y además hay una tendencia a hacerlo de forma exclusiva.
  1. Mejora la salud física del bebé. Con el piel con piel, la madre regula y estabiliza los parámetros fisiológicos del bebé (frecuencia cardíaca, respiración, glucemia, temperatura, etc.). La madre enseña a subebé, durante sus primeras horas de vida, cómo tiene que regularse, cuáles son los valores ideales de presión arterial, colesterol, frecuencia cardíaca, temperatura, glucemia, etc., así el bebé aprenderá de forma eficaz a hacerlo por sí solo, influyendo directamente sobre su salud física.
  1. El contacto con la madre y su olor favorece la liberación de oxitocina en el bebé, aportándole una sensación de seguridad, reduciendo el estrés que ha podido generarle todo el proceso de parto.   Durante el parto, los niveles de catecolaminas (hormonas del estrés) en el bebé alcanzarán su pico más elevado (siendo el momento en la vida de una persona en la que los niveles son más altos). Sabemos que el bebé necesita el cuerpo de la madre para equilibrar estos niveles hormonales de estrés.
  1. El contacto piel con piel hace que estos bebés no lloren, todas sus necesidades biológicas están satisfechas en el cuerpo de mamá.
  1. Reduce la posibilidad de hemorragias posparto por la atonía uterina, es decir, cuando el útero no se contrae tras la salida de la placenta. Al hacer piel con piel el bebé va presionando el abdomen de la madre en forma de masaje, induciendo estas contracciones uterinas. Además los niveles altos de oxitocina desencadenados por el contacto piel con piel junto con la lactancia temprana, que también libera oxitocina mediante la succión, hace que las fibras musculares del útero se contraigan, disminuyendo el tiempo de expulsión de la placenta y el sangrado posparto.
  1. Disminuye la percepción de dolor de la madre que pueda sentir por la congestión de las mamas o por la percepción de tensión y dureza de las mamas. Además la percepción del dolor es menor en estos bebés, responden mejor, se estresan mucho menos. 
  1. Previene la sintomatología depresiva y ansiosa en la madre. Aumenta la confianza en la madre sobre las capacidades de cuidado al bebé, con mayores sentimientos de control de la situación, de dominio y mejora personal. El contacto piel con piel con el bebé produce oxitocina en el cerebro de la madre, la hormona del amor, que hace que la madre aumente su sensibilidad emocional hacia las señales del bebé, comprendiéndolas y respondiendo mejor,  sintiendo menos frustración y haciendo que la maternidad sea más fácil.
  1. El piel con piel favorece la inteligencia emocional y social del bebé. La base de esta inteligencia va a ser la relación de apego con la madre. Cuando el bebé nace y se pone en contacto piel con piel con la madre, se produce un crecimiento acelerado de su cerebro y se empiezan a crear montones de conexiones neuronales, creando de la forma más ideal las bases de su inteligencia emocional y social. Ya al nacer es parte de una relación de apego con la madre, tan pronto como nace recibe esa estimulación emocional y social con la madre, activando todos estos procesos de desarrollo.
  1. El piel con piel es fundamental para el establecimiento del vínculo afectivo entre la madre y el bebé,  y para el establecimiento de las bases de un apego seguro. Algo importantísimo para la relación futura entre ambos.
  1. Haciendo piel con piel, el primer sentimiento que tendrá tu bebé será la plena felicidad, se sentirá querido y protegido. Está donde esperaba estar, con quien quiere estar, con su mamá, se siente cómodo, tranquilo, satisfecho, confiado y sobre todo amado. Esto puede llevarnos a pensar que siendo esta la primera emoción que carga su cerebro de hormonas del amor, puedan guiar la vida de tu bebé, o al menos favorecer que ese sentimiento forme parte de la forma futura en la que tu hijo va a mirar al mundo y a las personas que les rodea.

Hay evidencia científica, estudios que demuestran todos estos beneficios de los que os hablo, pero no hay ni uno solo que nos evidencie algún tipo de daño al hacer piel con piel, no hay inconvenientes. Es un método fácil, en el que no hay que hacer nada tan solo tener al bebé sobre nosotras, el resto del trabajo se hace solo. 

Además el piel con piel es un cuidado disponible para todos los bebés, siempre hay una persona que pueda ofrecer los beneficios de un piel con piel, mamá, papá, un familiar, un amigo, o incluso los mismos profesionales, cualquiera de estas opciones será infinitamente mejor que la fría cuna que no le aporta nada, no forma parte de su ecología.

Maternando Piel con Piel

Formación profesional

  • Graduada en Psicología por la Universidad de Sevilla. 
  • Núm. Colegiada: AN10954.
  • Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Ávila. (Actualidad).
  • Especialización Salud Mental Perinatal por el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal (Ibone Olza).
  • Especialización Lactancia Materna y Salud Mental por el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal (Ibone Olza).
  • Asesora de Lactancia (EDULACTA).
  • Certificada como Profesora de Hipnoparto con el método Parto Positivo.
  • Experta Trastornos de la Personalidad por la Asociación para el Fomento y Desarrollo de la Psicoterapia.
  • Curso de especialización Predicción psicológica forense del riesgo de violencia. Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental.
  • Curso de especialización Lenguaje no verbal y comunicación estratégica. Agrupación centro de cultura.